miércoles, junio 22, 2005

¡PUES VA SER QUE NO! (En el País de Nunca Jamás 1)

Nuestro Ayuntamiento (porque es nuestro aunque parezca lo contrario), se “olvida” muy fácilmente de que la Administración está obligada a actuar con pleno sometimiento a las leyes y al derecho, empezando por la Constitución.

La “Administración” no es un ente abstracto con personalidad propia y libre, sino que sus mecanismos están perfectamente tasados para llevar a cabo sus fines a través de individuos con nombre y apellidos quienes, con la preparación debida y establecida por ley, y la consciencia y conciencia del cargo que ocupan, deberían hacer que la maquinaria administrativa funcionara sin problemas.

Entonces, ¿qué es lo que falla en el Ayuntamiento de Corbera? Quizás deberíamos empezar a preguntarnos si es normal que existan tantas irregularidades técnicas y económicas en cada obra que se inicia. O a qué oculta motivación se debe el hecho de que las alegaciones y/o peticiones de los ciudadanos sean en su mayoría ignoradas y que no merezcan siquiera una resolución.

El tan socorrido “silencio administrativo” es objeto de ríos de tinta en la doctrina y la jurisprudencia, y ambas concuerdan en que además de ser un recurso decimonónico supone una gran falta de respeto hacia el ciudadano. De ahí que la Ley sea muy clara: la Administración tiene la obligación de resolver.

Pero claro, esta obligación no afecta a nuestro Ayuntamiento, quien no sólo no resuelve sino que además, en los contados casos en que lo hace, deja al ciudadano que reclama sus derechos únicamente la opción de acudir a la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, es decir, a los tribunales. Esta actitud es por un lado la más cómoda para la Administración, pero suscita desde luego varias cuestiones. Por ejemplo la siguiente reflexión. Cuando un ayuntamiento debe hacer frente a multitud de contenciosos como sucede en nuestro caso, debe hacerlo con los recursos jurídicos que, recordamos, se financian con los impuestos de todos. ¿Alguien ha preguntado alguna vez a los señores que nos “administran” quiénes son los componentes del servicio jurídico municipal y cuál es su remuneración?

El recurso contencioso administrativo supone el fin de una vía y así está expresado en las leyes, por lo que no ha de ser el procedimiento habitual en el que se diriman las cuestiones de los ciudadanos. Obligar al ciudadano a utilizar una vía que la mayoría de las veces podría evitarse y que supone un gasto considerable para el contribuyente medio, es sospechoso. La alta presión fiscal a la que nos vemos sometidos los vecinos de Corbera ¿será quizás para pagar la defensa de esos innumerables contenciosos? Si fuera así, resultaría que nuestros impuestos estarían financiando a aquellos que nos cobran por trabajos no realizados, entran en nuestras casas sin autorización, nos reclaman deudas ya pagadas, se cargan el entorno por mera especulación, etc…

El desgaste personal y la situación de desigualdad entre la Administración y el administrado no ha de desanimar a éste último, a pesar de que el objetivo de la táctica que practica el Ayuntamiento sea precisamente el desgaste personal. La Justicia, al igual que los caminos del Señor, es inescrutable, y existen opciones para que todo ciudadano pueda ejercer sus derechos.

El “talante” tan de moda ahora en el centro de la península, no ha llegado hasta Corbera. Es gracioso que la palabra “diálogo” (que fuera de la campaña electoral no da votos) sea utilizada en los discursos por cualquiera de nuestros representantes sin ponerla en práctica. Es evidente que un Ayuntamiento que dialoga llega a los tribunales en muy raras ocasiones. Gobernar y administrar no es siempre fácil, a veces supone adoptar decisiones impopulares, pero de ahí a gobernar “para el pueblo” pero sin el pueblo va un abismo.

Podría darse el caso de que un ciudadano se equivocase en su pretensión. Pero ¿tantos? ¿Cuántos ciudadanos de Corbera han sido llamados para ser oídos (derecho contemplado en las leyes)? ¿Cuántos ciudadanos de Corbera han recibido una respuesta congruente y jurídicamente lógica? ¡Levantad la mano!

El actual Ayuntamiento de Corbera se olvida de que los ciudadanos no somos enemigos ni siervos medievales que pagamos el diezmo al señor feudal. Somos ciudadanos de un país europeo supuestamente en el siglo XXI. El Ayuntamiento debe trabajar PARA Y CON NOSOTROS, CON OBJETIVOS COMUNES.

Si nuestros abuelos, padres, amigos que lucharon para eliminar una dictadura descubrieran en qué se ha convertido nuestra vida cotidiana, me temo que no estarían muy contentos. Ahora en vez de con las armas se nos torpedea con el silencio administrativo y la vía de hecho.

En la Dinamarca de Hamlet algo olía a podrido. En la Corbera del 2005 algo no cuadra ¿Será por eso que el Síndic de Greuges y la Sindicatura de Comptes, oyendo el clamor ciudadano, investigan las cuentas de este Ayuntamiento?

(Oscar Wilde) Continuará.