¿Qué va a pasar en Can Margarit?
A la entrada de la reunión se entregó a cada vecino una tabla con los costes estimados del Proyecto de Urbanización. Había tres opciones: la primera era la del proyecto que se ceñía al estudio que los vecinos ya han pagado y que subía 986.061,45 Euros y que incluye una estación de bombeo en la parte inferior de la calle Montserrat y 93 instalaciones de bombeo en parcelas particulares. La segunda opción no incluye la estación de bombeo de la calle Montserrat sino una conexión por gravedad hacia la riera de Rafamans, su coste es de 1.091.311,45 Euros. La tercera opción evita todas las estaciones de bombeo, tanto la de la calle Montserrat como las de las parcelas privadas. La Red se pretende hacer únicamente por gravedad pero pasando por el interior de las parcelas de un montón de vecinos. El coste de esta tercera opción es de 2.071.133,13 Euros, más del doble de lo estimado en el Proyecto inicial.
La sorpresa fue que se dejó bien claro que el ayuntamiento ya había decidido la opción que les convenía, que era la tercera, y que no iba a aceptar estaciones de bombeo. Entonces, si todo estaba decidido de antemano, ¿por qué invitar a los vecinos a votar? La razón es evidente: hace falta una votación en una Asamblea General para aprobar un cambio en el Proyecto. Sólo por eso se votó y, como era de esperar, se aprobó.
Aprobada la modificación, se empezó a contar el resto de la historia. El estudio que los vecinos han pagado no incluye la opción de gravedad, por lo tanto el dinero pagado se ha perdido porque habrá que hacer un estudio nuevo. La opción por gravedad, sin bombeos, queda supeditada a la previa aprobación por parte de l’Agència Catalana de l’Aigua y requiere un estudio de Impacto Ambiental. Además, la nueva conexión deberá bajar por Les Penyes del Rovira, espacio protegido de interés paisajístico que hasta hace poco pertenecía al municipio de Corbera y que a partir de la revisión del límite municipal ha pasado a ser término de La Palma. Por lo tanto habrá que disponer de un permiso del municipio vecino para actuar en esa zona protegida y hacer llegar la conexión hasta el colector de la riera de Rafamans (cruzando la carretera BV-2421). Demasiadas condiciones suspensivas para haberse permitido aprobar un modificado que nadie sabe todavía si podrá hacerse.
Otro de los cambios importantes de este modificado es que algunos vecinos van a ver como por arte de magia sus propiedades privadas se convierten en servitud pública. Sin necesidad de pedir permiso a nadie, se podrá entrar en su casa cuando así se requiera.
Con el calor de la discusión y ante el agobio de algunos vecinos que veían cómo el importe del Proyecto se había duplicado antes de empezar, a algunos miembros de la Junta se les escapó que el Proyecto se iba a hacer por fases (¿Quién lo había decidido y por qué? ¿Y cómo lo decidieron sin haberlo consultado con el resto de vecinos?). Cazamos la mentira al vuelo: lo que pretenden algunos miembros de la Junta es que de todo el Proyecto se haga sólo la parte del alcantarillado y se deje el resto como está: ¿para qué hacerlo si ya tenemos farolas y agua?, argumentaban convencidos sin darse cuenta del robo que significa pagar el doble por un Proyecto que no incluye la mitad de los conceptos básicos y ninguno de los adicionales.
La reunión acabó con la dimisión de varios miembros de la Junta. A falta de voluntarios para sustituirlos, se aplazó la Asamblea hasta dentro de cuatro meses.
En Can Margarit, y ya antes de empezar el partido, el ayuntamiento ha colado el primer gol a los vecinos duplicando el importa del Proyecto. Parece increíble que la misma jugada les funcione una y otra vez en todas las urbanizaciones, porque en Corbera hay varios miles de vecinos que saben lo que significa que un Proyecto se haga por fases: empiezan los modificados y cada vez hay que ir soltando la pasta. De esa manera los Proyectos se convierten en una suculenta fuente de ingresos para algunos.


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