jueves, noviembre 02, 2006

La Sra. Boladeras, con su equipo de gobierno y sus socios de GIU, se venden Corbera de Llobregat.

Cuando se aprobaron los presupuestos municipales para este año 2006 (por cierto, que como ocurre cada año, fuera del plazo legal que establece la Ley y la regulación presupuestaria) ya se pudo observar que la previsión de la principal fuente de ingresos municipales iba a ser mediante la venta del escasísimo patrimonio municipal.

Tras la entrada en vigor de la Ley de Urbanismo, las condiciones para usar los fondos provenientes de la venta de patrimonio se han flexibilizado de forma considerable. El anterior texto obligaba a los ayuntamientos a comprar terrenos por el mismo importe por el que vendieran. El incumplimiento de esta ley derivó en varias sentencias del Tribunal Supremo que anularon más de un presupuesto municipal. Sin embargo, el nuevo texto permite gastar estos recursos en “otras dotaciones urbanísticas”, lo que equivale decir a casi todo.

La Sra. Boladeras y sus socios recurren, como solución a su pésima gestión y endeudamiento municipal, a la venta del patrimonio de todos los corberenses en lugar de ahorrar en personal, en sus salarios y en gastos corrientes, además, descartan la existencia de una serie de subvenciones y ayudas de financiación que, en la mayoría de los casos, ni tan sólo se dignan a solicitarlas.

La deuda municipal se incrementa, año tras año, desde el 2002, rebasando actualmente los 2.000 millones de las antiguas pesetas (poco más de mil millones de deuda neta ó remanente de tesorería), lo que exige la implementación de un Plan de Saneamiento, incompatible con la eliminación del patrimonio municipal de suelo.

La anterior Interventora municipal (que se vió forzada a abandonar su cargo por mobbing) ya expresaba en sus Informes irregularidades en la gestión municipal y en la aprobación y adjudicación de las obras de urbanización (que pagamos íntegramente al 100% los propietarios). Ahora, el actual Interventor Municipal Accidental (y eso que es afín al PSC y a sus “estrategias”) también empieza a informar negativamente en sus Informes ante determinadas irregularidades.

Encima, el propio Ayuntamiento nos hace la promoción y publicidad sobre esta nueva especulación urbanística de venta de parcelas. No nos sirve de excusa que, para vender, las propiedades patrimoniales sean de parcelas sobrantes y efectos no utilizable. (Para declarar un terreno parcela sobrante, se requerirá un expediente de calificación jurídica, tal y como señala la Sentencia del Tribunal Supremo 26 de marzo de 1996).

Diversas sentencias del Tribunal Supremo declaran ilegal la venta de una parte del Patrimonio Municipal del Suelo para dedicar los ingresos a otras partidas distintas que no sean las de engrosar o mejorar la cifra de suelos municipales destinados a regular, fomentar y promover el acceso a la vivienda.

La política desarrollada en Corbera de Llobregat está siendo dirigida a fomentar:

  • las urbanizaciones ilegales,
  • la destrucción de las masas forestales, el hábitat de especies protegidas y los recursos naturales que se deberían proteger,
  • a dilapidar el patrimonio municipal de suelo en beneficio de los especuladores urbanísticos,
  • a deteriorar de forma irreversible el patrimonio histórico...,

    en definitiva, que el Ayuntamiento de Corbera de Llobregat utiliza el patrimonio comunitario, que es de todos, para fines contrarios a los del interés público que debe prevalecer en toda la gestión a cargo de los máximos responsables de las administraciones y empresas públicas, constituyendo una trama presuntamente delictiva y perfectamente diseñada y coordinada a sabiendas de su ilegalidad.